martes, 26 de julio de 2011

domingo, 18 de enero de 2009

Reparando la cisterna.

El Sr. Farràs, paleta de l'Estany - nos lo presentó Agustín Cirera -, acabó siendo un gran amigo y consejero en la mayoría de obras realizadas en la Casa Nova de la Vall. En los inicios de nuestra relación, nos dijo que para atacar cualquier obra de reconstrucción en la Casa Nova de la Vall necesitaríamos agua, agua en abundancia, y para ello lo mejor sería empezar por reconstruir la cisterna.
Fueron largos fines de semana de trabajo bien organizado. Primero tuvimos que hacernos con una manguera muy larga, la cual llenamos de agua en el pueblo y bien taponada en sus extremos la subimos a la masía en una furgoneta del "manyà" de l'Estany. Una vez en la masía introducimos un extremo en las aguas putrefactas de la cisterna y el otro extremo fue tirado montaña abajo. Así la vaciamos de agua. Luego ya fue cuestión de sacar, introduciéndonos hasta el fondo de la cisterna, todos los objetos que durante años se habían ido tirando dentro de la cisterna, desde una mesa hasta cualquier objeto no identificado etc. Con la cisterna bien limpia comenzó a actuar el maestro Farràs taponando grietas y haciendo un nuevo fondo... Luego llegó el momento de reconstruir su parte superior y entradas de agua y para ello fue necesario descubrirla en su parte superior de nuevo.



Pues bien desde entonces la cisterna y la acometida de agua la hemos reparado dos veces, pero será motivo de otras entradas en este blog. En esta reseña quitarnos el sombrero ante lo ingenioso del procedimiento empleado en el 1982 para el vaciado inicial de la cisterna.

martes, 18 de marzo de 2008

Coordenadas de los miembros de la Casa Nova.

Clicando en sus nombres podéis ver que hacen algunas de las personas de la Casa Nova de la Vall:

Marc,
Oriol,
Marta,
Manolo

jueves, 14 de junio de 2007




Jesús (en la foto), Teresa, Laura y Eloi estuvieron en los inicios de la reconstrucción de la Casa Nova de Vall, entonces eran cuatro. Años más tarde Marc se encontró con Laura en la Universidad Pompeu Fabra y le contó que ya eran cinco en la familia. De Jesús conservamos en la masía una pequeña pintura, y de Joan el recuerdo de haber pasado algunos momentos juntos en la masía y sobre todo el recuerdo de que fuera la primera víctima del terrorismo de E.T.A. en Cataluña. Desde el día del entierro no nos hemos vuelto a ver, hoy reproducimos aquí una entrevista a Jesús en el Periódico que nos envía Berta.



JOAN FRUCTUOSO, LA PRIMERA VÍCTIMA CIVIL DE ETA EN CATALUNYA.

"Si empiezan las bombas, lo reviviremos todo"

NÚRIA NAVARRO
La noche del 2 de abril de 1987, Joan Fructuoso caminaba por el cruce de las calles de Biscaia con Josep Estivill. Se dirigía a casa de su hermano, Jesús. Los 8 kilos de goma-2 y los 14 de metralla de ETA estaban destinados a un vehículo de la guardia civil. El coche bomba fue accionado desde el puente de la Meridiana. Los agentes resultaron ilesos. Fructuoso murió. Y su hermano se sintió culpable. Con él iniciamos una serie de entrevistas a víctimas del terrorismo.--

Extraña y cruel noche la de aquel 2 de abril.--
Yo había trabajado la madrugada anterior. Llegué a casa a las cinco de la tarde y me metí en la cama. Sobre las 10 me despertó la bomba. El que no ha oído una bomba no sabe lo espantoso que es... Mi mujer bajó a la calle. En la tele decían que había habido una víctima mortal. Llamé a mi madre para decirle que todos estábamos bien. Cuando subió mi mujer, supe que era él. Tenía 29 años.--

Venía a verle a usted.--
Sí. Cenó con un amigo y venía a casa no sé para qué. Aquel fin de semana yo iba a Andorra y supongo que, él, que era aficionado a la fotografía, querría pedirme algo para la cámara. Un objetivo, no sé...--

¿Cómo era su hermano?--
Era una buena persona. Tenía los pies en el suelo. Estudió Ingeniería Industrial y después trabajó una temporada en la central nuclear de Ascó, pero en el momento del atentado estaba en el paro. Vivía con mis padres en la calle de Marina. Unos días antes me dijo que quería ir a trabajar a Granada... ¡Yo sentí tanta rabia! Aún la tengo dentro. ¿Por qué él? ¿De qué ha servido? Durante mucho tiempo me sentí culpable. Por todo. Me planteé cómo habíamos ido a parar a aquel momento. ¿Conoce eso del efecto mariposa?--Un leve aleteo puede provocar un huracán al otro lado del mundo.--Pues a eso le di yo muchas vueltas... Al entierro vinieron el president Pujol y Pasqual Maragall, que entonces era el alcalde de Barcelona. Maragall nos dijo que le haría un monumento a mi hermano, por ser la primera víctima civil. No se hizo. Pero eso no es lo que realmente duele.--

¿Qué duele, realmente?--
Que nunca reconocieran que aquellos atentados, el de mi hermano y el de Hipercor, fueron una consecuencia de la declaración de Barcelona como ciudad olímpica. También duele que del atentado de mi hermano no se acuerde nadie. Cuando se habla de atentados en Catalunya siempre se habla de Hipercor y del cuartel de la guardia civil de Vic.--

¿La desmemoria también afectó a quienes debían ofrecerle ayuda?--
Mi mujer y yo fuimos al Gobierno civil y nos dijeron que nos correspondía el sueldo base de mi hermano multiplicado por no sé cuántos meses... Unos cuatro millones de pesetas. Nos dijeron que, si no los cogíamos, se lo quedarían otros. Y pasaron página.

--Hasta la llegada de la ley de la solidaridad.--
Percibimos una indemnización. Pero lo increíble es que tenías que llevar tú los papeles conforme a tu hermano lo habían matado unos terroristas. Ellos debían de tener una lista, ¿no? Tampoco nadie antes nos dijo quién cometió el asesinato ni cuándo se celebraba el juicio. Me fui enterando yo, como pude.

--Fue el comando Barcelona, especialmente sangriento ese año.--
Sí. Domingo Troitiño y Rafael Caride Simón. El mismo comando que perpetró el atentado de Hipercor poco después. Creo que este año o el próximo saldrán de prisión. Como fueron juzgados con la ley antigua, la de 1977, cumplen 20 años como mucho. ¡La ley tendría que cambiar! Yo para estos casos pido la cadena perpetua. El que ha matado tiene que estar en la cárcel.

--¿Todo esto ha cambiado su percepción política?--
Sí. Seguro que es políticamente incorrecto decirlo, pero mi hermano y yo estábamos a favor de la autodeterminación del País Vasco. Luego todo cambió. Los que consideraba como los buenos de la película, resultó que no lo eran. Ni siquiera pidieron perdón.

--Imagino que en su vida ya nada fue como antes.--
Nada. Me mudé y cambié de trabajo. Era dibujante de estampados y me convertí en escultor. Seguía sintiéndome culpable. Busqué ayuda psicológica y me ha hecho ver que los únicos culpables fueron los que accionaron la bomba, que eran los que estaban allá, sobre el puente de la Meridiana. Vieron a mi hermano y les importó poco. Nunca he vuelto a pasar por allí a pie. No puedo.

--Es comprensible.--
Yo estuve tres o cuatro años recordando esa noche cada día. Luego, el paso del tiempo y conocer a gente que ha pasado por lo mismo que yo en la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT) ayuda. Y durante este periodo en el que no ha habido ningún atentado se ha podido llevar mejor. Pero si empiezan a poner bombas, lo reviviremos todo.

--¿El fin de la tregua le ha reconstruido el miedo?--
Es una mala noticia. Se ha acabado la poca esperanza que había. Pero tarde o temprano se sentarán a negociar. No veo otra salida. Encarcelando a gente no se acabará nunca. ETA tiene que dejar de matar primero, pero todos tienen que ceder.

--Algunas víctimas no lo ven así. ¿Es lógica la discrepancia?--
Lo que no es lógico es la confrontación. Cuando gobernaba el PP esto no pasaba. También hubo una tregua, y hubo negociaciones y salieron presos a la calle. Ahora se han ido poniendo palos en las ruedas. Yo me manifesté cuando mataron a Miguel Ángel Blanco y a Ernest Lluch, pero siempre lo hice a favor de las víctimas, no en contra del Gobierno o de una negociación de paz. A una víctima del terrorismo lo que le interesa es que esto se acabe de una vez por todas.

domingo, 3 de diciembre de 2006

El rótulo de la Casa Nova de la Vall.


Llegó un día que Andrea nos hizo el rótulo de la Casa Nova de la Vall, todos estábamos de acuerdo, eran unas preciosas letras que hacían honor al gusto por el diseño de Andrea. Llenos de ilusión le encargamos a Enric que hablara con el "manyà" de L'Estany para que las ensamblara en una plancha de hierro para que pudiéramos poner las letras en la pared de la casa. El trabajo fue realizado y las letras ensambladas al gusto del país. Cuando vieron el resultado las mujeres entraron en acción criticando la obra, los hombres guardamos silencio y Andrea prometió hacer otro cartel siempre que no volviéramos a llevar las letras a que las ensamblara el "manyà".
Pasaron los años, el rótulo estaba en un rincón bajo telas de araña, Enric y yo decidimos colocarlo provisionalmente en la pared de la entrada, eso si diciendo que era provisional pues estábamos de acuerdo con "ellas" que el cartel desde que lo tocó el "manyà" era una porquería. Después de esta acción provisional han pasado más años y el cartel ya es algo que parece haber estado toda la vida en ese sitio.
La semana pasada subió Andrea a la Casa Nova de la Vall con sus amigos y no sabemos que pensó al ver su obra, tampoco sabemos si les explicó la cantidad de discusiones que ese cartel había acarreado a sus viejos, ni sabemos si algún día hará un nuevo rótulo.

Joaquín

miércoles, 29 de noviembre de 2006

Fue en el 1981


Así es, era el 1 de Julio de 1981, cuando Don Agustín Cirera Rius, vecino de Moiá, propietario de una finca ubicada en el término municipal de Muntanyola la cual tenía una casa de campo en su interior denominada CASA NOVA DE LA VALL procedió a alquilársela a Jesús Fructuoso, a Manuel Pluma y Joaquín Jiménez. Ese día convenimos que cada inicio de Julio le abonaríamos un arriendo de 40.000 ptas anuales.
Aquel día reconocimos por escrito que era preciso realizar algunas obras y reparaciones. Don Agustín, también nos autorizaba por aquel acto de arriendo, a realizar a nuestro cargo todas las obras y reparaciones que fueran necesarias, tanto en los interiores como en los exteriores. También a nuestro cargo debería ser el suministro del alumbrado y agua, cosa que a día de hoy, después de 25 años aún no hemos podido realizar.
En aquel acto, al igual que en muchos actos de nuestras vidas estaban presentes nuestras mujeres, Teresa, Carmen y Marta.
Fuera en las tranquilas calles de Moiá estaban jugando Berta, Laura, Marc y Oriol.

Joaquín

martes, 28 de noviembre de 2006

Inicial

Este blog intentará publicar mayoritariamente información de la Casanovadelavall, sus alrededores, su fauna, su flora etc, así como el vecindario y porque no, las situaciones vividas y las que nos queden por vivir en la CASA NOVA DE LA VALL.