El Sr. Farràs, paleta de l'Estany - nos lo presentó Agustín Cirera -, acabó siendo un gran amigo y consejero en la mayoría de obras realizadas en la Casa Nova de la Vall. En los inicios de nuestra relación, nos dijo que para atacar cualquier obra de reconstrucción en la Casa Nova de la Vall necesitaríamos agua, agua en abundancia, y para ello lo mejor sería empezar por reconstruir la cisterna.
Fueron largos fines de semana de trabajo bien organizado. Primero tuvimos que hacernos con una manguera muy larga, la cual llenamos de agua en el pueblo y bien taponada en sus extremos la subimos a la masía en una furgoneta del "manyà" de l'Estany. Una vez en la masía introducimos un extremo en las aguas putrefactas de la cisterna y el otro extremo fue tirado montaña abajo. Así la vaciamos de agua. Luego ya fue cuestión de sacar, introduciéndonos hasta el fondo de la cisterna, todos los objetos que durante años se habían ido tirando dentro de la cisterna, desde una mesa hasta cualquier objeto no identificado etc. Con la cisterna bien limpia comenzó a actuar el maestro Farràs taponando grietas y haciendo un nuevo fondo... Luego llegó el momento de reconstruir su parte superior y entradas de agua y para ello fue necesario descubrirla en su parte superior de nuevo.
Pues bien desde entonces la cisterna y la acometida de agua la hemos reparado dos veces, pero será motivo de otras entradas en este blog. En esta reseña quitarnos el sombrero ante lo ingenioso del procedimiento empleado en el 1982 para el vaciado inicial de la cisterna.
domingo, 18 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario